blanqueador en ropa

Cómo usar el blanqueador sin dañar tu ropa

El blanqueador es uno de los productos más efectivos para eliminar manchas difíciles, quitar malos olores y devolverle la frescura a la ropa blanca. Sin embargo, usarlo sin cuidado puede terminar dañando tus prendas.
Aquí te contamos cómo usarlo correctamente para que funcione al máximo sin maltratar tus telas.

 

Antes de agregar blanqueador, asegúrate de que la prenda sea apta. Si la etiqueta dice “No usar cloro” o tiene un triángulo tachado, evita el producto.
Telas como lana, seda, licra o prendas muy delicadas no deben exponerse al blanqueador.

 

Nunca apliques el producto directamente sobre la ropa. Lo correcto es mezclarlo con agua según el modo de uso de la etiqueta.
La dilución evita daños en la tela y ayuda a que el blanqueador trabaje de forma uniforme.

 

Combinarlo con vinagre, desinfectantes, detergentes fuertes o limpiadores puede generar vapores peligrosos o manchas inesperadas.
Úsalo siempre solo, siguiendo el paso a paso recomendado.

 

Entre 5 y 15 minutos suele ser suficiente. Dejar la ropa más tiempo del indicado puede debilitar las fibras y hacer que la prenda pierda color o se rompa con el uso.

 

Asegúrate de eliminar cualquier residuo de blanqueador. Un enjuague abundante mantiene la tela suave y evita que el producto siga actuando mientras se seca.

 

Si aplicas blanqueador a ropa blanca con estampados, botones metálicos o detalles de color, estos pueden deteriorarse.
Para prendas de color, escoge alternativas como detergentes especiales o blanqueadores sin cloro.

 

El blanqueador es un gran aliado en tu rutina de lavado si sabes cómo usarlo. Siguiendo estos pasos, podrás mantener tus prendas limpias, brillantes y cuidadas por más tiempo.
Y recuerda: usa siempre productos de calidad como el Blanqueador El Indio Azul y sigue su modo de uso para obtener mejores resultados.